Más adelante vendrán los comentarios sobre lo que hemos aprendido, pero hoy, ahora, recién llegado a casa ¡y duchado! lo primero que quiero hacer es dar las gracias a Gaspar, a su esposa (que estupendas cocas nos ha preparado, soberbia la mermelada de berenjena, riquísimo el pan hecho en casa) y a sus hijos Sabina y Toni por sus enseñanzas y su hospitalidad.
Saludos
